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Guía práctica

Reconocer las luces de navegación de noche

24 de julio de 2026  ·  10 min de lectura
Barco iluminado por sus luces de navegación de noche en el mar

La primera navegación nocturna suele parecer un angustioso juego de adivinanzas. En el horizonte aparecen puntos de luz, se mueven, cambian de color y desaparecen tras una ola. ¿Es un carguero que se nos echa encima o un pesquero inmóvil? ¿Viene hacia nosotros o se aleja? En tierra, una luz roja nos manda detenernos; en el mar, una luz roja nos dice sobre todo por qué costado del barco lo estamos mirando. Esa es toda la lógica de las luces de navegación, y merece la pena aprenderla.

La buena noticia es que este lenguaje está perfectamente codificado por el COLREG (Reglamento Internacional para Prevenir los Abordajes, conocido en Francia como RIPAM). Un puñado de colores, unas cuantas disposiciones verticales, y consigues leer una escena nocturna casi con la claridad del día. Esta guía desglosa qué significa cada luz, cómo deducir el rumbo de un barco y cómo evitar los errores de interpretación que salen más caros.

El principio: luces que dividen el horizonte en sectores

La idea de partida es de una sencillez genial. Cada barco lleva luces que solo son visibles dentro de un sector angular preciso. Según el color que veas, sabes al instante desde qué ángulo estás mirando ese barco, y por tanto hacia dónde va.

Tres luces estructuran la imagen de un barco en navegación:

Suma: 112,5 + 112,5 + 135 = 360°. Los sectores se cierran perfectamente alrededor del barco, sin huecos ni solapamientos. A esto, un barco a motor añade una o dos luces de tope (blancas) visibles por la proa, sobre 225°. Una luz blanca elevada vista de frente es la firma del barco de propulsión mecánica.

💡 Consejo YachtMate

Recuerda la regla del sentido común: «Verde con verde o rojo con rojo, nada que temer.» Si te cruzas con otro barco y ambos mostráis vuestra luz verde al otro (ves su rojo, él ve el tuyo), los rumbos divergen limpiamente.

Esquema de los sectores de las luces de navegación y tabla de configuraciones según el tipo de barco
A la izquierda, los sectores de visibilidad de las luces; a la derecha, lo que muestra cada tipo de barco de noche.

Deducir el rumbo y el peligro de un solo vistazo

Una vez comprendidos los colores, el ejercicio se convierte en una lectura de la situación. Estos son los casos que encontrarás más a menudo en el mar de noche.

Solo ves blanco

Una luz blanca aislada, sin verde ni rojo visibles, suele significar que estás mirando la popa de un barco que se aleja, o un barco fondeado. Es la configuración más tranquilizadora, siempre que compruebes que la luz no crece (lo que indicaría que vuelve hacia ti).

Ves rojo Y verde a la vez

Esta es la que hay que vigilar muy de cerca: estás justo en el eje del barco, viene directo hacia ti. Añade una o dos luces blancas alineadas por encima y es un barco a motor de proa a proa. Una demora que no cambia = riesgo de abordaje. Maniobra pronto y con decisión.

Ves un solo color de costado

Solo verde: el barco presenta su costado de estribor, cruza tu rumbo de izquierda a derecha (a su velocidad). Solo rojo: cruza de derecha a izquierda. Las reglas de gobierno dicen que el barco que ve al otro por su propio estribor (es decir, ve rojo) es el que debe ceder el paso y maniobrar.

El color no solo dice dónde está el barco: te dice quién debe apartarse. Ver rojo por tu estribor es tu señal para maniobrar.

¿Velero o barco a motor? El detalle que lo cambia todo

La distinción más útil en crucero: un velero que navega solo a vela NUNCA lleva luz de tope blanca por la proa. Solo muestra sus luces de costado (rojo/verde) y su luz de alcance blanca. Así que si ves rojo + verde sin blanco por encima, es un velero frente a ti, y tiene preferencia sobre un barco a motor.

A la inversa, en cuanto un velero arranca el motor, pasa a ser reglamentariamente un «barco de propulsión mecánica» y debe encender su luz de tope. Muchos navegantes lo olvidan: a motor de noche, se vuelve a encender la luz blanca de tope. Algunos veleros llevan opcionalmente una luz tricolor única en el tope (rojo/verde/blanco combinados), muy visible de lejos, pero prohibida a motor, donde hay que volver a las luces de cubierta.

💡 Consejo YachtMate

Cuenta las luces blancas alineadas verticalmente por la proa de un barco a motor: una = barco de menos de 50 m; dos (la más alta a popa) = barco de 50 m o más. De lejos, esa «altura» te da una primera idea del tamaño y por tanto de la velocidad potencial del buque.

Las luces especiales que conviene conocer

Más allá de las tres clásicas, el COLREG prevé combinaciones para barcos de los que hay que apartarse sin falta. Reconocerlas evita sorpresas desagradables.

Un truco para recordar las luces todo horizonte superpuestas: «Rojo sobre blanco, pescador al canto; rojo sobre rojo, el capitán ya no maniobra; blanco sobre rojo, el práctico está cerca.» No es muy académico, pero salva la memoria a las 3 de la madrugada.

Las trampas clásicas de la visión nocturna

Reconocer las luces también es desconfiar de tus propios ojos. Algunos errores se repiten sin cesar entre los navegantes de recreo:

Aquí es donde el AIS y una buena aplicación de navegación se vuelven aliados valiosos: confirman el nombre, el rumbo y la velocidad de un barco cuando tus ojos dudan. Pero el AIS no sustituye la vigilancia visual: un pequeño velero, un kayak o un barco de red pueden perfectamente no emitir. Las luces siguen siendo el primer lenguaje del mar de noche.

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Descubrir la app

Para ampliar, consulta nuestras guías sobre la navegación nocturna, sobre las reglas de preferencia del COLREG y sobre el sistema de identificación automática (AIS).